Entorno

Miranda del Castañar se encuentra en el corazón de la Sierra de Francia. Ésta sierra pertenece al Sistema Central y ocupa una superficie de 617,29 km². Es un medio montañoso con varios ríos, entre los que destacan el río Francia, Cuerpo de  hombre y Alagón, y valles poblados de grandes masas boscosas con una riquísima biodiversidad. Sus cumbres, entre las que destaca la Peña de Francia con 1.727 m. de altitud nos permiten contemplar una panorámica excepcional desde la que se puede divisar gran parte de la dehesa charra. En la cima se sitúa el santuario mariano más alto del mundo, un hotel, y  un mirador. A Las Batuecas y a la Sierra de Francia, su riqueza medioambiental les hizo merecedoras del nombramiento de “Parque Natural de Las Batuecas – Sierra de Francia” en el año 2000. Además también ostenta el título de “Reserva de la Biosfera” junto con la Sierra de Béjar.

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La población de Miranda del Castañar, conjunto histórico-artístico, se asienta sobre una loma coronada por un castillo con recinto amurallado, que aún conserva sus cuatro puertas. Al sur y al este, se encuentran las Puerta del Postigo y Puerta de San Ginés, respectivamente. Al oeste, la de Nuestra Señora de la Cuesta, patrona de la localidad, cuya fiesta se celebra entre el 8 y el 9 de septiembre. Y por último, al norte, la Puerta de la Villa. Al llegar nos encontramos con un castillo reconstruido a principios del Siglo XIV sobre un castillo anterior del S.XII, junto con parte del recinto en el año 1451, según reza la inscripción que, sobre un blasón de los Zúñiga, se halla en la cara oriental, coincidiendo con la señorialización de la villa. Al exterior de la fortaleza, aún se conservan exentas las murallas, mientras que en el interior el acceso al camino de ronda, respetado en su mayor parte, presenta algunas pasarelas. Todo ello, demuestra el carácter histórico de esta población que nació en el siglo XII con la orden Hospitalaria de Jerusalén, y que se consolidaría tras la repoblación de Alfonso IX en el siglo XIII.

Para disfrutar de Miranda hay que pasear por sus calles desde donde se puede apreciar la belleza de sus rincones, sus iglesias, sus casas y de aquellos balcones naturales que ofrece una espectacular vista de la Sierra.